Allways look at the bright side of life
Una de las cosas que la gente no entiende, o no quiere entender, es lo fácil que es animarse el día simplemente con proponérselo.
Estos días son un ejemplo. Con la huelga de metro, Madrid se ha convertido en un caos de coches, autobuses, taxis, motos, ciclistas suicida… pero sobre todo: atascos.
Esta situación unida al calor sofocante, tengo testigos de que en el Sahara hace menos calor que aquí, crean una atmósfera de agresividad descontrolada y una bonita filarmónica de bocinas y gritos. Entiendo que el estress de llegar tarde a los sitios, la falta de respeto por el espacio vital en los autobuses y que la ciudad parezca la antesala del infierno, nos haga perder la paciencia; pero con sólo hacer un pequeño esfuerzo todo puede ser más llevadero, incluso divertido.
Ayer salí con el monopatín, sin acordarme de la huelga de metro, teniendo que coger un autobús para volver a casa. Tardando casi una hora en un trayecto que suele durar media. Pero mientras que a mi alrededor todo eran caras de agobio y cansancio en general, me fijé en dos curiosos personajes que se encontraban en diferentes puntos del bus.
Una era una chica de unos veinte años apoyada en el asidero de la ventana central del bus, dando la espalda al pasaje y concentrada en lo que veía a través del cristal y en la música que sonaba en sus oídos. Incluso de vez en cuando sonreía al sonar una canción que le gustara, totalmente ajena a su alrededor.
El otro era un chico de casi treinta años sentado de cara a mi. Concentrado en la psp que llevaba en las manos y riéndose cada poco debido a lo que estaba viendo. Cada pocas paradas la gente de los asientos que le rodeaban cambiaba, pero él seguía concentrado en lo que fuera que estaba en esa pantalla.
Y luego estoy yo que me dedico a imaginarme la vida de la gente mirándola… cada loco con su tema.
Pero es ésto a lo que me refería, con un pequeño esfuerzo, con un poco de autocontrol uno puede evadirse de las cosas estresantes del día a día y con ello hacer el día más llevadero a los que tiene alrededor. No es tan difícil y con que el 20% de la gente lo hiciera, Madrid sería un lugar mejor… o por lo menos más llevadero en el transporte público.
Todo es cuestión de proponérselo, donde la gente ve un atasco interminable, yo veo una carretera segura por la que patinar; donde ven un semáforo en rojo yo veo un tramo de carretera sin coches… Todo depende de la perspectiva con la que vemos el mundo.
